BÓVEDAS DE EDIMBURGO:

Comienza en High Street y termina en Chambers Street / Infirmary Street. Edimburgo. Escocia.

Las bóvedas del puente sur (South Bridge) son una serie de cámaras que hay debajo de los 19 arcos de piedra del puente, se pueden visitar actualmente en varios tours. 

Fue construido en 1788, los 19 arcos están llenos de cámaras, unas 120, que estaban destinadas al almacenamiento para los comerciantes de la zona. Fueron abandonadas tras las inundaciones, finalmente sirvieron de refugio y vivienda a la población más pobre de Escocia. 

burke y hare
En tiempos medievales los arcos fueron sellados, provocando condiciones muy indeseables, sin luz ni ventilación y con saneamiento deficiente, se convirtió en el rincón perfecto para actividades ilícitas y criminales, como William Burke y William Hare asesinos en serie.

Cuando un inquilino en la casa de Hare murió, recurrió a su amigo Burke en busca de consejo; decidieron vender el cuerpo al doctor Robert Knox, un prominente profesor de la Universidad Real de Cirujanos de Edimburgo.
Un par de meses más tarde asesinaron a otro inquilino.
Los hombres continuaron su ola de asesinatos, probablemente con el conocimiento de sus esposas. A
sesinaron a vecinos y prostitutas, en total fueron 16 las víctimas del dúo, en un plazo de 10 meses en el año 1828.
Los cadáveres eran almacenados en Las bóvedas, allí algún empleado del doctor Knox lo buscaba. En las bóvedas se sabía sobre este crimen, pero nadie dijo nada por miedo a ser la siguiente víctima. 

robert knox
Los crímenes se detuvieron cuando la policía fuera alertada por otros inquilinos que descubrieron a su última víctima, Margaret Docherty. Comenzó una investigación, un examen forense del cuerpo  indicó que probablemente había sido asfixiada, pero esto no pudo demostrarse. Aunque la policía sospechaba de Burke y Hare de otros asesinatos, no había pruebas sobre las que pudieran actuar. La policía ofreció un trato a Hare para que presentara evidencias contra su compañero a cambio de la inmunidad. Tras el testimonio en su contra, Burke fue sentenciado a la horca, después su cuerpo fue disecado y sus huesos expuestos en eMuseo de Anatomía de la Escuela de Medicina de Edimburgo donde se han mantenido hasta la actualidad.

Knox no fue procesado, lo que indignó a muchos en Edimburgo. Su casa fue atacada por una turba y las ventanas se rompieron. Un comité de la Royal Society de Edimburgo lo exoneró alegando que no había tratado personalmente con los asesinos, pero no se olvidaba su papel en el caso, y muchos siguieron desconfiando de él.

Durante la hambruna irlandesa, 1845, muchos emigraron en busca de una vida mejor, debido a su extrema pobreza se instalaron en las bóvedas, el ambiente era decadente rodeado de prostitución, borrachos, apuestas, peleas y asesinatos.

A principios del siglo XX se clausuraron las bóvedas, tras permanecer abandonadas largo tiempo fueron redescubiertas en 1988, momento en que los fantasmas empezaron a resurgir.

En 2010 durante un tour los visitantes iban adentrándose en las bóvedas cuando uno de los clientes sintió a alguien muy cerca detrás suya, incluso podía llegar a escuchar su respiración. La persona se giró para ver quién era, pero no había nadie. Justo en ese momento el guía dijo que si alguien sentía alguna presencia extraña debería ponerse Burke y Hare junto a él ya que se estaban adentrando en una de las zonas con más actividad supernatural.

Se dice que está poblada por fantasmas de niños pequeños, muchos cuentan que en el recorrido una pequeña mano se entrelaza con la de ellos. Jack un niño vestido con ropas del siglo XVIII que murió durante la construcción del puente. 

El espíritu más siniestro es el señor botas, llamado así por llevar siempre botas a la altura de las rodillas y un camisón blanco, desaliñado, con barba y mal aliento. Asusta a los visitantes y mueve objetos, llegando incluso a arrojarles piedras a los turistas para llamar su atención. 

Hay lugares donde la actividad paranormal es nula, pero en otros lugares el aire se vuelve denso e irrespirable, una energía triste se apodera de los visitantes que los lleva a querer salir de allí inmediatamente. Se pueden escuchar voces que hablan con acentos irlandeses y también ha habido avistamientos.

En 2003, una productora de BBC Radio realizó una entrevista al actual propietario de las bóvedas. Más tarde al escuchar la conversación que había grabado, se podía escuchar una voz que hablaba con un acento irlandés que decía “¡lárgate!” varias veces. 
La serie de televisión Ghost Adventures investigó las bóvedas y afirmó haber tenido numerosos encuentros con espíritus allí.
En 2009, un equipo de producción de la BBC que grababa un especial de televisión grabó voces inexplicables en las cámaras durante la noche. La única persona que estaba en las bóvedas no escuchó las voces en el momento de la grabación, a pesar de que los sonidos eran audibles en su propio micrófono. Las voces siguieron escuchándose en la grabación durante unos 20 minutos antes de cesar abruptamente tras lo que parece ser el grito de unos niños.