CASTILLO DE GLAMIS:
Ubicado en Glamis, Angus, Escocia.
La fortaleza principal data de principios del siglo XV, aunque hay datos que apuntan a que ya en el siglo XI existía en este lugar un pabellón de caza, posiblemente el origen de este castillo.
Ha sido el lugar donde se asentó la familia Bowes-Lyons, cuyas tierras fueron entregadas por Robert the Bruce en 1372.
Es conocido por ser el hogar de la infancia de la reina Isabel, la reina madre, lugar de nacimiento de la princesa Margarita y una residencia profundamente ligada a la realeza escocesa y británica.
En los jardines del castillo hay una pequeña zona destinada al cementerio de mascotas, donde los mejores amigos de quienes fueron habitantes del complejo pueden descansar para siempre .
Una muerte histórica confirmada asociada al lugar es la del rey Malcolm II, de quien se registra que murió en Glamis en 1034—una de las muertes reales vinculadas de forma segura al propio castillo.
La capilla de la familia es frecuentada por una dama gris, que se dice que es el espíritu de Lady Janet Douglas (también llamada Lady Gladis), quien fue quemada en 1537 en la hoguera por ser acusada injustamente por emplear la brujería en contra del rey Jacobo (James) V.
La familia Douglas estaba lejos de ser favorecida por el rey, tras la ruptura de James con la familia Douglas, en diciembre de 1528, Janet fue citada por traición. Fue acusada, junto con otros, de traer partidarios del conde de Angus a Edimburgo.
Janet también tubo un cargo de envenenamiento de su marido John Lyon, sexto Lord Glamis, que había fallecido el 17 de septiembre de 1528. Este caso fue desestimado y pudo casarse con su segundo marido, Archibald Campbell de Skipness, en el verano de 1532.
Sin embargo, el 17 de julio de 1537, Janet fue condenada por planear envenenar al rey y por comunicarse con sus hermanos, el conde de Angus y George Douglas.
Según testigos, la aparición ha sido vista recientemente merodeando por la capilla y los pasillos aledaños, como también por encima de la torre del reloj.
Quizás el fantasma más avistado y ciertamente el más escalofriante, es el de una mujer sin lengua. Se la ha visto vagando por los terrenos y apuntando con su mano la herida de su cara. También se le ha visto mirar desde una ventana cerrada dentro del castillo. No está claro quién podría ser este espíritu, ni qué pudo haberle sucedido.
El fantasma de un joven sirviente ha sido visto sentado sobre el asiento de piedra que da a la puerta de la habitación de la Reina en varias ocasiones. Según los testigos, corresponde a una aparición de cuerpo completo como si fuese una sombra oscura, pero nunca se ha oído ni visto en ningún otro lugar en el castillo. El joven sirviente fue mandado a sentarse en las escaleras hasta que le dieron una tarea que realizar. Allí se sentó, olvidado, hasta que murió en el frío de la noche. Se dice que su fantasma, cada vez que alguien sube las escaleras, saca una pierna y hace tropezar a todos aquellos desprevenidos que suben o bajan los escalones.
Cuenta la leyenda de que, a Sir Alexander Lyon, segundo lord del castillo de Glamis, solía jugar a las cartas con su amigo el conde de Crawford. Fue un sábado cuando un criado les advirtió de que se acercaba el Sabbath. Pero Sir Alexander, enfadado por la interrupción, respondió que seguirían jugando y que, si el mismo demonio
En 1957 una pobre sirviente abandonó su trabajo aterrorizada porque todas las noches escuchaba en la habitación contigua a la suya a Sir Patrick y el conde Crawford, arrojar unos dados, golpear el suelo con los pies y proferir terribles blasfemias.
El fantasma del Conde Beardie es sin duda el que más guerra da, sobre todo a los niños. El difunto aristócrata era un alcohólico y desagradable siempre propenso a molestar al más débil. Como particularidad principal, hay que decir que sus apariciones no se limitan al Castillo, sino que además pulula por los dormitorios infantiles de la zona, con cara de pocos amigos. Hay quien dice que durante el día se esconde en una habitación secreta del Castillo.
También han sido vistos una anciana portando un fardo; un hombre de barba canosa (se cree que es un antiguo prisionero fallecido de hambre en el sótano); un paje negro con ropajes del siglo XVII que se deja ver en los jardines y en la habitación de la reina; un ser flaco al cual se le llamó Jack el Corredor.
En una ocasión, un huésped vio aparecer una cara pálida y ojerosa al otro lado de la ventana de su habitación. El rostro desapareció y entonces se escucharon unos chillidos horribles. Otros huéspedes oían unos golpes en las paredes que no les dejaban dormir.
La leyenda más persistente es la del "Monstruo de Glamis", un heredero supuestamente deformado escondido de por vida dentro del castillo. No existen registros de nacimiento, defunción ni hogares que confirmen esta historia, pero persiste debido a lagunas en la documentación, características arquitectónicas inusuales como habitaciones selladas y pasillos irregulares, y una larga tradición de secretismo aristocrático en torno a la herencia y el linaje.


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